Monday, July 6, 2009

Mon Rêve

Soy un ser humano (soy hombre) con diecinueve años de edad, vivo en el lugar que se halla entre el campo y la ciudad, donde el horizonte exhala nubes amarillas y viento costero. Vivo con mi familia y un perro que le teme al agua. Paso la mayor parte del tiempo solo en mi cuarto mirando el sol que entra por la ventana o el baúl de juguetes que recibí el cinco de abril de mil novecientos noventa y cinco (día lluvioso). También me gusta mucho salir de viaje a la ciudad o simplemente ir para concurrir a mis clases a la universidad en el centro. Me gusta mucho mirar a los ojos y comer chocolates escondido. Paso incalculables horas escuchando música, mirando fotografías que no son mías, leyendo poemas mal redactados, escribiendo canciones en las paredes y conversando con las plantas sobre la gente mal aventurada. Me gusta mirarme en el espejo y encontrar un rostro pálido de ojos amarillos, pelo celeste y lleno de pequeños soles colgados, orejas inmensamente pequeñas y una nariz que nunca se calla, vestido en ropajes árabes mal combinados y una cuerda amarrada en mi cabeza, pintada de colores dramáticos.

Pero cuando abro los ojos, todo parece haber cambiado (un poco). El horizonte deja de respirar, las plantas dejan de hablar y mi fisionomía parece haber tomado parámetros más aceptables. ¿Qué ha sucedido? me pregunto (se pregunta el sol también), mi abuela siempre me lo dijo: el sueño por más real que parezca, nunca vencerá a la realidad. Pero que realidad más triste abuela, peor condena no existe. Pues bien, veré qué puedo hacer.

Seis y media de la tarde, lunes tres de mayo.
-Boris: no se como explicártelo pero tu alma cabe infinitas veces en mis ojos. Será por eso que cuando pienso en ti se arranca una lágrima.
-Martirio: odio tanto que me hagas temblar así, Boris me sucede lo mismo.

Boris entregó una honesta sonrisa y los oscuros ojos de Martirio repentinamente se llenaron de luces, cual sol inundado en medio del mar.

Once de la noche con quince minutos, viernes veinticuatro de junio.
-Valeria: ¡Boris no logro oírte nada! ¿Qué?
-Boris: (hacia si mismo) ''esto es lo peor de salir a las discos, nada logro comunicar bien.'' ¡Valeria salgamos a la calle!

Boris y Valeria se hallaban cerca de la salida, no les tomó mucho tiempo safarse de la multitud bulliciosa.

-Valeria: No sé que hacer, me vuelvo loca en mi casa. A veces simplemente me da por lanzarlo todo al suelo, rayar las murallas y gritarles obscenidades a mis padres.
-Boris: yo me pregunto cuándo vas a deshacerte de la coraza que llevas puesta contra todo, incluso contra ti misma. Sabes amar tanto pero nunca te he visto sonreír, cuando bajas las armas dejas de ser violenta y eres hasta hogareña. Yo te conozco amiga, y te tienes que amar más.
-Valeria: Boris, te quiero tanto.

En ese preciso instante se dieron el abrazo más grande del mundo porque no quedó espacio alguno entre ellos dos.

Diez de la noche con veinte minutos, domingo treinta de Julio.
-Boris: por qué la luz en la mañana me deja más helado, será porque es más tímida, más fugaz o temerosa. Yo extraño mucho al verano, porque el invierno se aloja en demasía dentro de mí. Hasta el otoño lleno de hojas y tejidos de lana gris es menos agresivo, pese a su ventoso griterío. Me hallo en la playa ahora, esta helada y rarísima, el mar esta al revés y las nubes parecen angustiadas. Camino hacia él, me estaba esperando dentro del túnel de rocas, al sur. El viento corre como si huyera de las lunas que bailan en el cielo. Cinco lágrimas se me escapan, pero se congelan antes de caer, quedando petrificadas en mis mejillas tomando colores que nunca antes había visto.

-Martirio: por qué no te abrigas con mis brazos si te extraño tanto, Boris. Estas pálido. ¡A dónde te vas!
-Boris:(corriendo) ese túnel me confunde, mucho más cuando sube la marea, ya van a ser las 23.15 y no quiero estar acá. Se que estas lleno de luz y es lo que más me atemoriza de ti, adiós.

Martirio logró divisar con recelo cómo Boris corría infinitos kilómetros hacia lo más hondo del océano, cruzando arrecifes y profundos acantilados alcanzando lugares donde ni la luz ni la oscuridad eran realmente visibles.

Seis de la mañana con veinte minutos, lunes treinta y uno de Julio.
-Papá: Boris es hora de levantarse
-Boris: si lo sé, ya estoy vestido ¿qué no ves?
-Papá: pero así se te arruga la camisa, ya levantarte y ayúdame con el desayuno. ¿De qué tienes examen hoy?
-Boris: fundamentos filosóficos del derecho
-Papá: ah, ya, arriba.
Luego, Boris se levanto y encendió la luz.
-Papá: ¡Boris tus zapatos están llenos de arena!, ¡tu cama también!
-Boris: no recuerdo bien donde estuve.
-Papá: ¡de qué me hablas!
-Boris: no sé.
-Papá: esto te pasa por dormir solo.

Luego de cinco minutos, Boris miro fijo por la ventana la cuál repentinamente se abrió y lo saco volando lejos, en una dirección inubicable.


Simón Jorge González Daza.

Sunday, June 28, 2009

mon bleu rêve

la risa de la lluvia me impide despertar;
será que su llanto es más ruidoso
y mi mente demasiado profunda?

Thursday, June 25, 2009

parece árbol

cada vez que busco en mis sentidos todo lo que me dice el manzano del jardín quedo asombrado, pasmado entre el sol y el campo; y es que si tubiese un poco más de sensatez huiría aterrado tras escuchar aquella increíble confesión, pero lamentablemente adoro incluso lo que el sol norteño trae consigo, o lo que la tormenta costera llega gritando y llorando de pena. no se hablar con manzanos, mas entierro todos los días una llave cerca de sus raíces, quién sabe si algun día logre cruzar con una de ellas el umbral de mi casa. yo creo.

- en la tarde hizo tanto frío que el jarrón de mermelada explotó, en la noche salió tanto sol que mi tronco quedó ciego, tu alma estaba tan sola que escapó al mar hace tres minutos atrás - ¿qué dices manzano? no te comprendo, lo siento. me miras a toda hora desde el jardín, con una expresión compasiva, como si supieses exactamente lo que me sucede y cómo lo debo solucionar. porque no nací manzano, porque no naciste humano, nuestras lenguas son una muralla, pero nuestros sueños una ventana.

esta tarde soñé contigo sabías, esta tarde te dejé la décimo quinta llave, también te esperé para la hora del té, llegué más temprano a casa sabías. esta tarde te vi en medio de la calle, estabas gritando unas palabras con un acento rarísimo, decías : a m a, v i v e, y despierta.

Sunday, June 14, 2009

bamm bamm bamm, the big sleep

anoche el mar me gritó por la nariz que su amante el cielo estaba triste estaba gris porque su hija la tierra está a punto de morir. por eso terminé de dormir bajo tierra, para llevarle un par de pastillas para el dolor de cabeza, y asi hacerla vivir en mí.

amaneció y viaje a la universidad. mas me gusta huir a diario de la ciudad y llegar a gritar a mi casa, acá el sol es más bienvenido porque las engreídas nubes prefieren los espejos citadinos sin luz. que sería de mi ventana sin ese generoso resplandor, que sería de mi. lo más probable es que mi casa terminaría escondida bajo tierra tratando de buscar la luz al otro lado del universo, y hallar la vida que las nubes le han arrebatado.

hay un pequeño detalle. son los años grises los que crean mares sin fondo y noches que tragan hondo. por eso el odio es más viciado, pues ama apagar las luces en seres que juran no poseer sentido ni modo.

igual, días con sueños son más cuerdos que los días sin ellos.

Tuesday, June 2, 2009

la sombra del amor frente a un atardecer es el lugar más helado que existe en mí.

Monday, June 1, 2009

a diario destruyo mis pecados
lo hago sin el señor sotana
para que cuando llegues
sepa dar y recivir
sepa abrir un libro y salir volando
y crear una lluvia desde mi ser
hacia tí.

Saturday, May 16, 2009

son las 20:10

el sol curioso
que esta mañana entró por mi ventana
me dijo qué
me dijo cuándo
me dijo dónde
me dijo porqué
y, lo más importante,
me dijo quién

el sol curioso
que esta mañana entró por mi ventana
me mintió
y a las 13:31
se esfumó

ahora yo
a las 23:15
cuando el cielo pierde su luz
intento encontrar
la manera de salir

del túnel que el sol supo construir bajo mis pies.


pucha que cuesta mirar el mar
y no dejar entrar gota alguna
que logre perturbar nuestro ser.

Tuesday, May 12, 2009

a sea a sky

away where i draw ghost in your back and you give me nightly cares, we usually see how the boat drifts; and those abandoned ship bells making sounds through the deep ocean remind us that the small deaths are the saddest. weeping rocks we get the island of children's children, only there the summer will make good for our sins, and of course you will sing me out the window watching how a ship takes me far away from you.