al agonizar
por dentro me siento vivo,
como llorar junto a un árbol
y rociar de sollozos un páramo.
en el anochecer todo es azul
como cualquier objeto ante lo álgido:
los muebles se encogen
mi voz también.
y antes de dormir
un canto pagano para un dios cristiano;
desbaratando los rituales
dejando a la fe viva.




